Por qué no es bueno ser perfeccionista

Ser perfeccionista es un arma de doble filo. Por un lado es una cualidad que te convierte en una elemento valorado en una empresa. Pero por el otro, se traduce en un defecto porque nunca estarás conforme con tu trabajo, ya que siempre creerás que lo que has hecho se puede mejorar.

Este sentimiento a la larga genera la sensación de que lo que haces nunca es suficiente o nunca está lo bastante bien. Si llegas a este punto, es muy probable que que empieces a tardar demasiado en entregar un trabajo o un proyecto, porque tratas de mejorarlos más y más.

A esto se suma el sentimiento de que debes rendir más del 100% en todo lo que hagas, tanto si es importante como si no o de lo contrario piensas que eres un fracaso; si tienes problemas de ansiedad social; entonces es muy probable que seas una persona excesivamente perfeccionista, y que ese perfeccionismo te cree problemas en tu trabajo, inseguridad, o te haga posponer tareas.

El perfeccionismo se relaciona con una serie de pensamientos y comportamientos destinados a alcanzar unas metas demasiado elevadas y poco realistas. Al establecer metas inalcanzables, el perfeccionista, está interfiriendo en sus propias posibilidades de tener éxito. Además, el deseo de ser perfecto hace que una persona nunca se sienta satisfecha con sus logros, porque nunca le parecen suficientes, de modo que puede obtener poca o ninguna satisfacción de lo que hace.

Obsesionándote con la última estrategia o la mejor dieta puede ser una manera inteligente de evitar que trabajes más arduamente. Como los lectores regulares sabrán, estoy a favor de laoptimización y el mejoramiento. El uno por ciento de ganancias me llena de alegría. Los pequeños hábitos me dejan adolorido. Niveles preocupantes de consistencia hacen que mi corazón se agite. Pero no dejes que la visión de lo que es óptimo evite que inicies. Una estrella imperfecta siempre puede mejorar, pero obsesionarse respecto a un plan perfecto no te va a llevar a ningún lado.