México, la puerta para que el New York Times llegue a Latinoamérica

El New York Times es una de las potencias editoriales más importantes del mundo y su imperio no pretende limitarse a los Estados Unidos por mucho tiempo más, pues Latinoamérica es su siguiente objetivo y México, su puerta de entrada.

Paul Walborsky, vicepresidente senior de NYT Global en el New York Times, quien tiene a su cargo la estrategia de expansión del medio visitó nuestro país hace un par de semanas en el marco de Conversaciones con The New York Times, un evento organizado por el diario estadounidense para acercar a sus columnistas con el público de México, que se ha convertido en la puerta de entrada para el diario hacia Latinoamérica.

En entrevista para Forbes, Walborsky habló sobre los planes de expansión del gigante periodístico.

¿Qué es lo más complejo de llegar a un nuevo mercado?

Nuestro producto es el mimos de forma global, tenemos que mantener un tipo de nivel en como escribimos en el tipo de información que presentamos y en realidad no cambiamos lo que somos, somos el NYT, somos una cultura y una forma de ver el mundo y reportar al mundo. Eso no cambia mucho. Sí,  tenemos que meternos más al contexto local, entender que está pasando en este país o en esta región, pero también tratar de no hacer algo demasiado local, somos un periódico… un medio digital global, con una perspectiva global, es la perspectiva del NYT.

Combinar esas dos cosas no es tan difícil porque mantenemos el apego a nuestra identidad y a eso se suma que hay muchos lectores globales que son similares a los del NYT en Estados Unidos, gente que es cosmopolita, que puede leer al mundo global, quiere ser parte del mundo.

¿Esos lectores tienen un número suficiente para abrir una operación en territorio extranjero?

Yo creo que sí, ya hemos hecho mucho análisis, en el mercado hispanoparlante hay millones de personas entonces yo creo que podemos hacer negocios con ellos.

NYT en español tiene presencia en México con reporteros, pero tenemos corresponsales en toda la región: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú, etcétera. Ahí hay muchas personas que analizan el mercado y reportan desde todas esas partes, pero nuestra sede para NYT en español es en México.

Además tenemos un equipo de ventas, uno de representación y equipos de ventas que trabajan en Nueva York y en Miami, pero que viajan constantemente a México, entonces tenemos puntos de venta en todos lados.

¿Qué los hace distintos a la oferta local?

Ya llegamos y vamos a estar aquí en una forma consistente porque ha pasado con otros medios que llegan por medio año y se van. Queremos decirle a los lectores que estamos aquí, que estamos haciendo una inversión a largo plazo y escribiremos consistentemente notas o artículos que sean interesantes para el mercado.

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La proyección internacional tiene un costo, ¿Cuánto invierten en este esfuerzo?

No compartimos esas cifras, pero es una inversión que claro que tiene que tener un retorno, pero es un retorno a largo plazo, a 5 o 10 años. Pero sí estamos invirtiendo, tenemos a periodistas en la calle, estamos haciendo promoción en área digital, tenemos estos eventos que acabamos de hacer [Conversaciones con el NYT, donde vino el Nobel de Economía Paul Krugman].

¿Qué es lo más costoso de la expansión?

Producir buen periodismo, eso es lo más costoso, porque para hacer buen periodismo tienes que hacer investigación, análisis, poner a alguien que analice un tema por unos 2 o 3 meses y esperas que el tema te salga bien, hay veces que haces periodismo y piensas que hay un tema interesante, pero después de 2 meses ves que en realidad no hay historia, no hay un ángulo, eso es lo costoso de hacer buen periodismo porque todo lo que tenemos tiene que ser veraz y eso cuesta tiempo y recursos.

México pasa por un problema significativo de libertad de prensa, ¿cómo protegen a su equipo?

Es parte de ser periodista, todos sabemos los riesgos que existen, a nosotros eso no nos para. Sí, somos cautelosos, vemos dónde nos metemos y cómo nos metemos en las cosas, pero en realidad si hay algo que nosotros debamos reportar, que la democracia tiene que reportar vamos a estar reportando, son los riesgos como cualquier negocio que haces.

¿Es posible ganar dinero con el periodismo hoy?

En nuestra edición de Estados Unidos estamos viendo un modelo de suscripciones primero, lo bonito de eso es que le pides a los lectores que paguen por tu información y eso está creciendo muy bien, yo creo que en un futuro nosotros vamos a ver que eso va a pasar a través de todo el mundo, los lectores van a pagar por la información y nosotros esparemos que paguen por nuestro contniedo.

Hay muchos lectores que están pagando y dicen que l información que reciben es importante, básicamente lo que le dijimos a nuestro director es que queremos una relación intima con ellos, nos encantaría que un billón de personas compre el periódico, pero si tan siquiera tienes 2 o 3 millones de personas que están comprando tu periódico, que están diciendo que eres importante, para mí esa es una muy buena relación.

El Pay Wall si funciona, no lo hemos tratado en Latinoamérica, creo que no vamos a tratar por un tiempo porque estamos levantando audiencia para ver… como en cualquier relación cuando le pides a cualquiera que vaya por una relación hay que pedirle que te lea y tener una relación que te diga si es un valor agregado, pero sí nos está funcionando muy bien en EU.

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¿Cuántas personas trabajan para ustedes?

Tenemos 7 personas que trabajan en el NYT en español y también tenemos un Bio aquí con 3 personas y tenemos más de 6, 7 personas por toda la región, tenemos un buen equipo de periodistas.

La Pay Wall nos funcionó, pero el reto para nosotros es cómo movemos de un modelo de negocio que era comercial con publicidad a uno centrado en la suscripción, ése es el gran reto. En realidad hay 2 transiciones, una que viene del papel a digital, la hicimos muy bien; la segunda es cómo te vas de ese mercado de suscripción a uno de pago.

Fuente: Forbes