Los 9 errores más comunes al presentar tu proyecto a inversores

Si estás a punto de presentar tu gran producto o proyecto a los inversionistas este artículo te interesa. Aquí te damos una lista de los errores que debes evitar al momento de estar frente a ellos:

 

1. Pedir una NDA antes de hablar 

Si hay algo que te auto descarta automáticamente ante un inversor es que le pidas firmar un acuerdo de confidencialidad (o NDA – non disclosure agreement) antes de mostrarle tu proyecto… por varias cosas: primero, porque el que tiene el interés en que invierta en tu empresa eres tú, segundo porque demuestra una falta de confianza tremenda y tercero porque si aceptara firmarlos todos acabaría teniendo 10.000 NDAs firmados… imposibles de gestionar.

Eso no quiere decir que, llegado el momento y si realmente muestra interés por saber más del detalle de cómo hacéis las cosas, esté dispuesto a firmarlo, que lo estará. Pero si todo lo que hace falta para copiar tu proyecto es que alguien escuche en qué consiste la idea, mejor busca otro proyecto. Porque las ideas per se no valen nada.

2. Decir que no hay competencia

Si hay una frase que da terror a un inversor, es esta. Si no hay competencia, suele ser por varias razones: o no existe un mercado, y por lo tanto, no hay competencia…. o no la conoces. Es muy poco habitual que tú hayas descubierto un nuevo mercado, y aunque así sea, sigue siendo peligroso: abrir un nuevo mercado es algo muy arriesgado, que requiere muchos fondos y sobre todo, que cuesta mucho tiempo hacer… ya que hay que “educar a los clientes” (otra frase prohibida). Así que cuidado.

3. No dejar hablar

Si has conseguido una reunión con el inversor, debes reservar como poco la mitad del tiempo disponible para responder a sus preguntas y discutir un posible acuerdo. Si necesitas una hora para explicar tu proyecto, posiblemente sea mejor que vuelvas a tu oficina y le des una vuelta… porque normalmente no vas a contar más que con 30 min para explicarlo perfectamente (y otros 30 min para preguntas). Si inviertes todo el tiempo en explicarle tu maravilloso producto que va a cambiar el mundo, es bastante probable que no vuelvas a saber nada de él.

4. No has investigado a tu audiencia

Normalmente conseguirás la oportunidad de hablar ante un solo inversor o ante un reducido grupo. Debes investigarlos a fondo previamente para conocer sus actitudes, preferencias, conocimientos y perfil de inversión.

5. No tienes claro tu objetivo

En una primera presentación, tu objetivo no es conseguir financiación, sino despertar suficiente interés como para concertar una segunda cita. No se trata de contarlo todo, sino de despertar la lujuria por más. Una presentación es un acto de seducción.

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6. No has madurado tu idea

Tu idea no vale nada. Tú eres quien vale. El inversor invierte en ti más que en tu proyecto. Quiere constatar tu capacidad de desarrollar la idea y de ejecutarla. No acudas con una servilleta, acude con una web que ya está funcionando.

7. No vas al grano

Normalmente dispondrás de muy poco tiempo para hablar con los inversores, a lo sumo 15 minutos. Elimina los detalles innecesarios y céntrate en lo que el inversor desea escuchar. No hables de lo que te interesa a ti, sino de lo que le interesa a tu audiencia.

8. No piensas lo que dices

El inversor busca en tu presentación razones para no invertir. No le des ninguna. Ni se te ocurra decir cosas como “No tenemos competencia”, “Nos va a comprar Google”, “Nadie ha hecho nada parecido antes”, “Somos el mejor equipo”, … y ¡no menciones a los chinos!

9.. No anticipar las preguntas difíciles
Los emprendedores a veces están demasiado cerca de sus proyectos y pierden la capacidad de considerar una perspectiva desde afuera. Sueñan con que el inversionista se enamorará locamente de su idea de negocios y que lo único que preguntará es dónde puede firmar. Sin embargo, la mayoría de las veces deberás enfrentar preguntas difíciles que los socios capitalistas te harán para encontrar los puntos débiles de tu concepto.Es aquí donde casi siempre se pierde la inversión, dependiendo en la claridad de las respuestas. Antes de presentar tu pitch, piensa en las preguntas que podrían hacerte y planea una respuesta para cada una de ellas.