Cuatro pasos para tomar mejores decisiones en el trabajo

Para Margaret Heffernan, escritora de “A Bigger Prize: How We Can Do Better Than the Competition”, cada decisión es una hipótesis y como tal hay que considerar dos cosas para concretarlas lo más rápido posible: ¿cuáles son los signos de que la hipótesis es correcta? y ¿cuáles son los signos de que la hipótesis es incorrecta?

Es necesario que se analicen las dos opciones, pues, de lo contrario, según Heffernan, podemos caer en el error de analizar sólo los signos que favorecen nuestra hipótesis y no los que la contradicen. Y es por eso que siguiere cuatro pasos para tomar mejores decisiones:

Da un paso a la vez. Determina si es necesario tomar la decisión de inmediato, porque muchas veces no se pueden ver todas la problemáticas en un corto lapso de tiempo. Toma pequeñas decisiones antes de dar una mayor, “no te dejes seducir por el heroísmo de los grandes gestos”, dice Heffernan.

Nombra un abogado del diablo. Nombre a alguien encargado de articular las razones por la cuales no se debe tomar una decisión. Este papel es importante para obtener una perspectiva y, además, tiene el beneficio de que los miembros del equipo aprenden de que los argumentos son bienvenidos.

Considera las consecuencias. Considera a las personas que serán afectadas a todos los grupos de interés. Si funciona para todos, estás en terreno firme. Si funciona para unos pocos, puedes hacerlo mejor.

Vuelve a la hipótesis original. Si la decisión resultó ser una buena, la hipótesis fue probada; sino no fue buena, hay mucho que aprender. Detente y piensa lo que el nuevo conocimiento te está diciendo. Las buenas y las mañas decisiones te enseñan algo.