Contesta estas 3 preguntas antes de querer ser emprendedor

Todo el mundo al menos una vez en su vida ha tenido una idea millonaria. La parte difícil es decidir si esa idea realmente tiene futuro y podría ser un negocio viable. Existen tres preguntas cruciales que pueden ayudarte a ampliar lo que se conoce como “el triángulo de éxito”, un enfoque para ayudar a los empresarios en ciernes a decidir si jalar el gatillo o no.

1. Concepto: ¿Es una buena idea?

Comencemos con lo obvio. No todas las ideas son buenas y solo porque tu madre piensa que es genial no significa que lo sea. Es fácil que algo parezca una gran idea inicialmente pero se deben plantear varias preguntas clave para ayudar a determinar si la idea es verdaderamente sólida:

¿Hay alguna necesidad?

¿Cuán importante es la necesidad?

¿Cuánta competencia existe actualmente en este espacio?

¿Qué tan grande es su base de clientes potenciales?

¿Tienes una capacidad única para proporcionar este producto / servicio?

¿Tienes experiencia / pasión en esta área?

¿Hay tendencias en el mercado / industria que podrían hacer que mi producto / servicio sea más o menos atractivo en el futuro?

2. Ejecución: ¿Qué tan bien se puede ejecutar el concepto?

Si bien es bueno tener una sólida idea de negocio, otra cosa es ejecutarlo bien. La idea acerca de la venta de dientes para perros blanqueamiento podría ser un concepto viable que el mercado necesita, pero ¿qué tan bien se puede ejecutar?

¿Cómo fabrica el producto?

¿Qué tan bien funciona?

¿Con qué facilidad se aplica?

¿Cómo comercializa y entrega el producto?

Estas preguntas y otras son cuestiones críticas a considerar cuando se contempla lo bien que tu idea de negocio puede dar resultados en la ejecución:

¿Cómo va a proporcionar un gran servicio al cliente?

¿Cuál es el nivel de calidad de su producto / servicio?

¿Qué tan eficientemente puede producir su producto / servicio?

¿Cuál es su tiempo de mercado?

¿Cómo se produce su producto / servicio?

 ¿Qué tan fácil y difícil es para comercializar el producto?

3. Rentabilidad: ¿Es rentable su modelo de negocio?

A menos que estés empezando una organización sin fines de lucro, la mayoría de los empresarios esperan ser rentables. Como parte de este análisis, es importante evaluar tu modelo de negocio general. Para tu producto debes considerar su estructura de precios.

¿Estás vendiendo porciones individuales o en grandes cantidades?

¿Dónde vas a vender: en línea, de puerta en puerta, en los minoristas?

Considera estas preguntas para ayudar a evaluar tu modelo de negocio y tu potencial de ganancias: ¿Cuál es su estructura de costos?

También te puede interesar:  ¿Inspiras suficiente confianza en tus colaboradores?

¿Cuáles son tus gastos?

¿Cuánto “cuesta” ganar un cliente?

¿Cuál es la demanda anticipada (cuantificada)?

¿Cómo vas a vender?

¿Estás vendiendo a individuos o grupos?

¿Productos a granel o individuales?

¿Está usando un modelo de franquicia?

¿Está vendiendo productos, servicios o ambos?

Estas preguntas no son un sustituto para el desarrollo de un plan de negocios completo, pero actúan como una simple guía para ayudar al empresario en ciernes que comienzan el proceso crítico de investigación. ¡Tómalas en cuenta!