Come sano en la oficina, sobre todo en esta época del año

Pasas la mayor parte de tus horas de vigilia en el trabajo, por lo que no es ninguna sorpresa que tus hábitos de nutrición en tu lugar de trabajo tengan un gran impacto en tu salud. Sobre todo en esta época del año en donde los convivios y festejos no se hacen esperar. ¿Sabía que la nutrición adecuada en el lugar de trabajo puede ayudarte a salir adelante? Los estudios demuestran que las personas que comen de más son menos productivas en el trabajo y que los trabajadores con sobrepeso y obesos ganan un 15 por ciento menos en promedio que sus homólogos de peso saludable? Utiliza los consejos a continuación para mantenerte con energía, productivo y bien alimentado en la oficina. Y procura que no sólo sea en esta época del año…

7 maneras fáciles de empezar a comer saludable en el trabajo:

Abandona la comida chatarra: Vacía tu tazz de dulces, deja de guardar papas en tu cajón, y de ingerir galletas entre comidas. Cuanto menos te sientas tentado por la comida chatarra, más saludable comerás. Tip: ¿Sabías que el 70% de las veces que te da “hambre” en realidad es sed? Cuando sientas antojo entre comidas, toma agua mineral, jugo o una bebida energetizante que te quite la sed. Evita los refrescos, pues te harán querer consumir más azúcar. 

Tómate el tiempo para cada comida: Es fácil olvidarte de comer cuando andas apurado en la oficina. Date 30 minutos cada día para alejarte de tu escritorio y permitirte una comida saludable. Verás el resultado reflejado en el doble de energía.

Tráete lo que sobró de casa: Guarda una porción extra cuando estés cocinando la cena cada noche, y tendrás un almuerzo saludable para llevar a la oficina al día siguiente. También ahorrarás dinero haciendo esto.

Planea tus comidas: Si sabes que vas a comer dos o tres comidas y dos aperitivos en la oficina, planéalo con anticipación. El venir preparado te evitará estar hambriento y empezar a matar el hambre con comida chatarra.

Mantén bocadillos en tu escritorio: Olvídate de comprar. En su lugar, en tu cajón de escritorio puedes almacenar frutas secas, latas de atún, frutos secos, nueces y otro tipo de proteína. Si tienes una mini nevera, abastécete de yogurt sin grasa, verduras frescas y agua embotellada.

Carga siempre con una botella de agua: Comienza cada día con una botella llena de agua en tu escritorio y haz un esfuerzo para beber agua a menudo comenzando a primera hora de la mañana. Te mantendrás hidratado y con energía.

Elige meriendas equilibradas: Al planear bocadillos para el trabajo, elige bocadillos con una combinación de carbohidratos, grasas saludables y proteínas magras para aumentar tu metabolismo, aumentar la energía y sentirte más satisfecho por más tiempo, como un bocadillo de mantequilla de maní y plátano o una manzana con un puñado de almendras.