7 razones por las que baja la productividad

La causa primordial de la baja productividad de un empleado puede tener sus raíces en la FORMA de trabajar y no en el trabajo mismo. La productividad se puede medir de diversas formas pero, de manera simple la podemos definir como la relación entre la cantidad de trabajo realizado y las horas trabajadas.

¿Qué es necesario para ser una persona productiva en el trabajo? La psicóloga y coach internacional de Smart Coach, Patricia Jirikils, explicó en la revista MBA América Economía cuáles son los principales factores que influyen en la productividad, y estos son los siete aspectos más relevantes:

  1. La motivación. No estar motivado es uno de los factores que más la productividad de una persona debido a que no existe un compromiso real con el trabajo que se realiza. Aquí pueden influir factores personales y ambientales que refuerzan las creencias y los valores en torno a la actividad que se realiza y la satisfacción que esta transmite a la persona.
  2. Clima organizacional. El ambiente laboral es básico para que la producción decaída. Factores como la forma de ser del jefe o del grupo de trabajo, pueden ser cruciales para trabajar “desganado”. Según Jirikils, en el clima organizacional comprende todo: desde el espacio físico, la estructura organizacional o el ambiente social, induce a determinados comportamientos.
  3. Ausencia de comunicación. La ausencia de comunicación provoca mensajes erróneos lo que frena la fluidez de la productividad. El diálogo debe fluir en todos los sentidos, con mensajes claros y respetuosos, para facilitar las opiniones y hacer que la información esté a disposición de todos. Si no hay comunicación, los roles y las funciones pueden no estar bien definidas y se puede generalizar la percepción de exclusión.
  4. Falta de organización. La falta de organización sólo provocará caos. Si no hay claridad en la definición de roles y acciones a seguir, se perjudicará al rendimiento. Desarrollar una estrategia que organice y no escatime en clarificar cada detalle sobre el qué, cómo y cuándo, permitirá el flujo necesario para obtener una productividad real.
  5. Mala relación con el jefe. Aunque es común escuchar quejas respecto al jefe y el trato que este otorga al resto, lo que nos recomienda la especialista es que no nos lo tomemos como algo personal, porque puede que ese trato sea circunstancial, producto del estrés laboral.
  6. Las redes sociales. Las redes son en la actualidad el distractor por excelencia, por ello lo mejor es evitar pasar todo el día conectado a Facebook, Twitter o Linkedin. “Un sondeo realizado por Nucleus Research señala que se pierde como mínimo el 1.5% de la productividad por cada trabajador a causa de la interacción en redes sociales”. Ante estas situaciones, algunas empresas han decidido bloquear algunos servicios para evitar “la tentación”; sin embargo, mediante telefonía móvil estar conectados el día entero es posible.
  7. Horarios interminables. Trabajar mucho tiempo, más incluso que lo que está estipulado por contrato, genera malestar a nivel individual y colectivo. “La creencia que debes pasar muchas horas en el trabajo, no se traduce en mejor y mayor nivel de productividad. Es algo que hay que revisar y replantear y preguntarse: ¿Cómo se compatibiliza la vida laboral con la familiar? ¿En qué momento el espacio para el ocio y la distracción? ¿Es saludable?.. En fin, preguntas vinculadas a la calidad del trabajo, las condiciones contractuales, las remuneraciones, temas de género y trabajo son temas que requieren profundizar el debate”, concluye Jirikils.